JOEL GONZALEZ2

Un campeón contra el fraude

El CSD y la Liga encargan a Joel González, oro olímpico en Londres y criminólogo, una investigación para luchar contra las apuestas deportivas ilegales en España.


Joel González, en el CAR de Sant Cugat. / VICENS GIMÉNEZJoel González tiene 24 años, es campeón olímpico de Taekwondo, se licenció con la primera promoción de Criminología por la Facultad Autónoma de Barcelona y el próximo mes, enviado por el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la Liga de Fútbol (LFP), se va a Bruselas para emprender una investigación sobre los métodos contra el fraude en las apuestas deportivas con el objetivo de implementarlos en España.

Tras ganar el oro en Londres hace un año y medio, aprovechó para concluir los cuatro cursos y un trabajo final de carrera titulado Programa de Intervención en el Consumo de Drogas. “Siempre me había interesado el mundo de la criminología y la novela policiaca. Cuando supe que iban a implantar esta carrera en España, no lo dudé”, cuenta el espigado deportista de Figueres, que vive y se entrena en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat.

La constancia de Joel tuvo recompensa. En diciembre, durante una entrega de premios, conversó con el presidente del CSD, Miguel Cardenal, y el de la LFP, Javier Tebas. “Estaban interesados en un perfil como el mío”, explica. “Se habían producido en España problemas con la compra y venta de partidos, deseaban implementar un plan de prevención y me propusieron trabajar en ello. Y acepté porque es lo mío”.

Joel se trasladará durante dos meses a Bruselas. Allí está radicada Federbet, una empresa especializada en la lucha contra el fraude en las apuestas deportivas. “Se trata de conocer su metodología de trabajo, de saber cómo identificar y actuar cuando se produce una estafa o una compraventa de partidos para, después, aplicar esos conocimientos aquí. La Liga española tiene fama de ser de las más limpias del mundo. Pero el problema va en aumento. Debe ser atajado antes de que sea demasiado tarde. La tecnología es cada vez más avanzada. Hay más casas de apuestas, más publicidad y dinero en juego, y más posibilidades de delinquir”.

Joel González proseguirá en Bélgica la recuperación de la rodilla izquierda, tras la operación de ligamentos a la que fue sometido en diciembre. Se lesionó en el Mundial y no pudo luchar por su tercer título consecutivo. Los médicos le diagnosticaron entre seis y ocho meses de baja. Su objetivo es mantenerse en la élite. Ha cambiado de categoría, y ha pasado de la de -58 kilos a la de -68. “En los últimos campeonatos me costaba bajar de peso, sobre todo los dos últimos kilos. Noto que puedo estar mejor que en los Juegos”, asegura. “Además, los rivales, después de varios años de dominio, me tenían muy estudiado”.

 

 

Admite la comparación con la revolución que provocó en el ciclismo la morfología física de Indurain (1,88 metros y 78 kilos). Cuando Joel empezó a destacar, casi todos los taekwondistas eran mucho más bajos y fornidos. “Muchos países se plantearon competir con deportistas con un perfil físico más parecido al mío (1,85 metros y 60 kilos). Ahora casi todos mis rivales son tan altos como yo. Pero he ganado cinco kilos, fuerza y velocidad”.

Ha recibido ofertas de universidades y federaciones de Estados Unidos, Australia y Francia. Por el momento, prefiere continuar en España a pesar de las dificultades económicas, paliadas por la beca ADO, un par de patrocinios y la UCAM de Murcia. “Se necesitan más patrocinadores. Es complicado entrenarte aspirando a ser el mejor del mundo pero sabiendo que, de no lograrlo, las pasarás canutas. La vida del deportista es corta. Las cosas saldrían mejor sin la presión de tener que ganar sí o sí. Aun consiguiendo el oro olímpico, que es lo más grande, no tienes un patrocinio que te permita competir tranquilo”.

La repercusión mediática del Taekwondo en España es muy limitada. “Yo no me puedo quejar”, admite. “Tengo mucha presencia en los medios e incluso me han contratado varias empresas para dar conferencias, la última, Liberty Seguros. Pero me sorprendió que tras el oro en los Juegos no hubiera ningún medio de comunicación español en el Mundial de México”. En Puebla, Joel es tan popular que le paran en la calle. Allí organizan una Liga Mundial y llenan un pabellón para 15.000 espectadores. En Irán, un taekwondista como Hadi Saei es tan popular como pueda serlo Messi en España o Argentina. “En España tenemos una primera línea con mucho nivel, poco más”, concluye Joel.

 

 

El País (Robert Alvarez)

www.masTaekwondo.com

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