Taekwondo sin Kiap: claves de Costa Rica para reabrir escuelas

Las escuelas de Taekwondo de Costa Rica tienen aval de operar desde el 21 de mayo. Sin embargo, hay una serie de restricciones.

El maestro 6to dan, Geovanny Quirós, imparte lecciones a un grupo de la Academia de Taekwondo Pérez Zeledón. Foto: Cortesía.

Las escuelas de Taekwondo son hobby para muchos y también un sustento para otro montón de profesores que dedican su vida entera a difundir el arte marcial moderno.

Durante la crisis sanitaria que afronta el mundo por el Coronavirus COVID-19, los maestros vieron cómo sus emprendimientos de años fueron cerrados definitivamente por las prohibiciones de operar y la falta de arreglos de pago en alquileres.

América Latina aún no logra salir adelante y hay miles de almas que deambulan entre la incertidumbre y la frustración de perder las fuentes de ingresos. Costa Rica no es la excepción.

Tras un cierre obligatorio y una paralización completa patrocinada por el Gobierno del presidente Carlos Alvarado, las academias de Taekwondo sufrieron las secuelas y se vieron comprometidas para continuar, al menos por dos meses.

Sin embargo, desde el 21 de mayo y con una flexibilización en las medidas, el Ministerio de Salud de Costa Rica aprobó un protocolo para que las escuelas puedan operar.

Foto: Cortesía

El presidente de la Federación Costarricense de Taekwondo (FCT), Wilmar Alvarado, destacó las buenas relaciones con el Ministerio del Deporte y el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER) para echar a andar el funcionamiento de las academias afiliadas.

“Son una serie de requisitos que logramos en llegar a un acuerdo con el Ministerio del Deporte. (…) Nos sentimos muy satisfechos hasta el momento, porque todas las academias en Zonas Amarillas pueden funcionar”, expresó Alvarado.

En Costa Rica, las autoridades dividieron el país en zonas amarillas y naranjas. Las primeras incluyen a todo el territorio nacional por el riesgo latente de contagios de COVID-19 y las naranja son las que tienen un número rápido de contagios o hay grandes concentraciones de personas, como el Gran Área Metropolitana; en estas segundas las medidas son rígidas y los negocios permanecen cerrados.

El protocolo de Salud específico para el Taekwondo se realiazó desde el seno de la FCT y fue presentado a las autoridades, lleva una serie de pasos a seguir y los profesores que no se acojan al mismo, corren el riesgo que se les abra un proceso interno por indisciplina y desacato de órdenes, así como recibir las multas del Ministerio de Salud.

Volver sin kiaps y sin contacto

Foto: Cortesía

La esencia del documento se basa en 17 puntos innegociables, donde se destacan los pasos a seguir para ingreso e inicio de actividades.

Además, hay disposiciones emitidas por la FCT que prohíben, por ejemplo, la realización del Kiap; clave fundamental para evitar propagación del COVID-19 en academias.

“Pensando en el lanzamientos de las partículas de saliva y en el cual puede ir el virus, por eso se evita el kiap. El uso de la mascarilla no lo consideramos durante el entrenamiento porque más bien lo vemos contraproducente, porque la respiración del atleta es muy fuerte y genera mucho dióxido de carbono y sería taparle la boca y hacerlo absorber los mismo que el cuerpo está expulsando”, dijo el presidente de la FCT.

Algunos de los puntos más destacados del protocolo son los siguientes:

  • Recolectar los datos de quienes ingresen a la academia: un administrativo de la escuela -puede ser el profesor- debe verificar que la persona que ingrese al recinto se desinfecte sus manos, lleve cubrebocas o careta, se lave los zapatos con una alfombra especial. Además, se debe recopilar nombre, teléfono, correo electrónico y tomársele la temperatura.
  • Distancia entre practicantes: el protocolo establece que la distancia siempre debe ser de mínimo dos metros y el profesor no puede tocar a los alumnos. En caso no existir una barrera física que garantica el distanciamiento entre profesor-alumnos, quien dirija la clase deberá llevar mínimo cubrebocas.
  • Prácticas marciales: por el momento, solo está permitido practicar Poomsae, coreografías -sin contacto y con la distancia-, fundamentos de Taekwondo, acondicionamiento físico en un mismo lugar y técnicas al aire o golpeando algún objeto. No se permite el Kyorugi o la defensa personal.

El protocolo está disponible en la web y puede funcionar de guía para que profesores de otros países busquen alternativas para presentarle a las autoridades y con ello reanudar operaciones. Si desea verlo, dé click aquí.

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