Entrenadores y Maestros de Taekwondo: semejanzas y diferencias actuales. Una mirada desde la Pedagogía

Entrenadores y Maestros de Taekwondo

Fernando Akilian

Lic. Prof. Fernando Akilian
Maestro de Taekwondo 4ºDan Kukkiwon
Profesor de Educación Física
Licenciado en Actividad Física y Deporte
Licenciado en Ciencias de la Educación
Autor del libro “Taekwondo Olímpico. Enseñar el arte de jugar el deporte”

 

Desarrollo

La educación es un fenómeno inherente a toda sociedad humana. Desde eras primitivas el ser humano transmitió sus habilidades, destrezas y todo tipo de conocimientos a sus futuras generaciones a través del ejemplo, enseñando bajo la idea del “ensayo y error” y viviendo cada una de las acciones que se les iba presentando en los avatares de la vida de aquellos tiempos. Las enseñanzas se irían transmitiendo culturalmente de generación en generación promoviendo la reproducción social, cultural y económica del Hombre: su supervivencia. Hoy podemos clasificar los distintos espacios donde se educa de acuerdo a sus particulares características, ya sea formal, no formal e informal, su intervención en distintos contextos y a diversos sujetos de aprendizaje.

 

Entrenadores y Maestros de Taekwondo

 

Desde sus orígenes, en el Taekwondo se denominó en idioma español a quien daría clases y fuera el referente en una escuela o asociación “Maestro” por su alto grado formativo y conocimiento sobre la actividad, es decir, un referente quien pudiera transmitir los ideales filosóficos y humanos que se tenía desde este arte marcial. Su desarrollo y con la aparición en la década de 1970 del deporte Taekwondo surge un nuevo rol: el entrenador. Este presentaba características mixtas por su origen formativo, el arte marcial, y la novedad de los contenidos a enseñar similares a cualquier otro deporte: técnica, táctica, estrategia y un reglamento. Durante varias décadas coexistieron el mismo sujeto en ambos roles, sin embargo, la influencia deportiva en el Taekwondo generó tendencias formativas en quienes daban clases, como así también los cursos y seminarios donde estos participaban, pudiendo coexistir en el tiempo Maestros y Entrenadores de Taekwondo.

 

La formación docente en Taekwondo, hoy (1ª parte)

 

También, si quisiéramos definir qué es ser Maestro, ingresaríamos en tantas definiciones o conceptos como autores han escrito sobre ello. Sabemos que a lo largo de la historia y en la búsqueda etimológica del término, Maestro proviene del latín “magister” quien era considerado un ciudadano ejemplar y poseedor de gran cantidad de saberes y era a él a quien se le destinaba la función de enseñante en la sociedad.

 

La formación docente en Taekwondo, hoy. (2ª parte)

 

Ahora, el Taekwondo moderno nació en lo que hoy es Corea como una actividad cultural en diferentes espacios sociales, de manera extra e intrafamiliar, desarrollado y difundido también en el ámbito militar, a cargo de “Maestros” quienes presentaban, no solo un conocimiento técnico, saber ejecutar técnicas de golpes y defensas con diferentes partes del cuerpo, sino también una filosofía y forma de ver al ser humano que era transmitida en cada una de las clases, reproduciendo así, un modelo de sujeto nacido en oriente, bajo conceptos e ideales que desde el Taekwondo serian enseñados y difundidos posteriormente, en otras partes del mundo.

 

La formación docente en Taekwondo, hoy (3ª parte)

 

Este maestro o magister, con una pureza única que lo haría diferente a otros ciudadanos, sin dudas estaríamos frente a una figura intachable en la sociedad por sus actitudes y ejemplo de buena persona. Un Maestro dentro de las artes marciales no sería solo alguien que dejaría pasar el tiempo y acumular años dentro de la actividad sino también un sujeto que demostraría con sus acciones ese ideal filosófico ante sus pares y la sociedad y así poder transmitirlo a futuras generaciones de alumnos.

 

Entrenadores y Maestros de Taekwondo

Formación del Maestro de Taekwondo

Si bien casi no existe un programa de enseñanza o examen de Taekwondo que presente contenidos relacionados a la preparación pedagógica y didáctica de cómo enseñar Taekwondo, en una gran cantidad de países se sigue transmitiendo el saber como lo hace el Hombre en distintos contextos, desde la era primitiva, enseñando con el ejemplo, la imitación, aprendiendo por observación. Como dicen Vaillant y Marcelo (2015) los futuros docentes traen consigo una serie de creencias e imágenes, basadas en sus experiencias previas que influyen en la forma de cómo se enfrentan a la compleja tarea de enseñar intencionalmente. Sin embargo, es interesante hacer algún tipo de paralelismo con la aparición de la Pedagogía como ciencia y la Didáctica a partir del Siglo XVI, ya que si bien surge una corriente educativa que marcaría muy fuerte al mundo occidental, la llamada Escuela Tradicional de fines del Siglo XVIII.

 

Iniciación Deportiva y Alto Rendimiento en el Taekwondo: ¿Opuestos o complementarios?

 

En épocas de revolución industrial, esta corriente tenía como característica un fuerte ideal de Ser Humano que a través de la exposición lineal de la clase, se pasaban los conocimientos teniendo al docente como única fuente del saber irrefutable. El alumno en esta concepción de educación se lo veía como un sujeto pasivo debiendo reproducir exactamente lo enseñado sin espacios de reflexión sobre lo aprendido. El Taekwondo bien podría en sus orígenes como arte marcial “educable”, asimilarlo a esa Escuela Tradicional pedagógica, identificando claramente el rol de maestro, alumno y método de enseñanza.

 

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Un Maestro de Taekwondo ¿elige qué enseñar?

Como analizáramos en el artículo publicado en MasTaekwondo, lo que se aprende primero como alumno en el arte marcial Taekwondo, luego se enseña de manera reproductivista en las academias y esos contenidos son seleccionados desde aquel programa de examen encorsetado, propio de ese arte marcial que es prefijado: técnicas de golpeo con distintas partes del cuerpo, defensa personal, las actitudes y conductas previstas según los principios filosóficos del Taekwondo, entre otros. La formación de un sujeto-ciudadano ideal es el gran fin que se busca a través de la práctica sistemática en lo que podríamos clasificar como el Taekwondo – arte marcial y que muchos padres buscan en esos contenidos actitudinales, el motivo por el cual acercan a sus hijos a practicar Taekwondo.

 

El programa de examen en Taekwondo o la Evaluación del proceso de nuestros estudiantes y maestros

El entrenador de Taekwondo

Podríamos llamar entrenador a toda aquella persona que, a través del diseño de un plan y el desarrollo de distintas estrategias, procura el incremento u optimización de una o varias capacidades de un sujeto. Dicho esto podemos encontrarnos con entrenadores de matemática, entrenadores personales de acondicionamiento físico, entrenadores deportivos, etc. Durante mucho tiempo quien estaba a cargo de la dirección del entrenamiento de un deportista o equipo se lo indicaba como entrenador “a secas”, ya que su fin aparecía ligado a un solo cuerpo de saberes específicos como “especialista” de algún área en particular. Sin embargo, con el avance y aporte de otras ciencias y disciplinas ligadas a lo pedagógico y didáctico que se sumaron a las biológicas y teorías del entrenamiento además de los contenidos a enseñar propios con que el sujeto contaba, a ese entrenador se le adicionó simbólicamente en los últimos años el concepto de “educador”. De esta forma se iría dejando la idea acotada de que, quien actúa como entrenador, solo se concentraría en diseñar actividades o ejercicios con mención en lo biológico o solo enseñar a ejecutar técnicas o procurar planteamientos tácticos de ese deporte.

 

El programa de examen en Taekwondo o la Evaluación del proceso de nuestros estudiantes y maestros

 

Esta actualización le dio una mirada más amplia a ese entrenador donde la pedagogía deportiva aportó conceptos para poder pensar en un ideal de Hombre-deportista que se desea educar en cualquier nivel deportivo reforzando valores y miradas sobre qué ese Sujeto en cualquier nivel.

Conclusión

Pensando en el título de este breve artículo nos permitimos hipotetizar que, tanto un Maestro como un Entrenador de Taekwondo coinciden en educar a un alumno o deportista debiéndose basar en conductas éticas y deontológicas socialmente aceptadas que le den fuerza a su accionar por un lado pero claramente existen diferencias en la selección de los contenidos a enseñar. Un Maestro del arte marcial Taekwondo podría elegir el Ho Sin Sul o Han Bon Kiorugui o técnicas de defensa personal en su programa de enseñanza, mientras que el entrenador se inclinaría más por técnicas que generen la eficiente marcación de puntos para poder ganar, conceptos tácticos aplicados a una situación de combate, el reglamento deportivo.

Para finalizar, en ambos casos, seguimos reforzando y llamando la atención sobre la necesidad imperiosa de formar y actualizar entrenadores de manera sistemática y continua por profesionales académicos formados en distintas disciplinas y ciencias que les provean a esos pedagogos del deporte y del arte marcial, todos los saberes y herramientas necesarias para poder hacer frente a la complejidad de sus sesiones de entrenamiento o clases convencionales. Nuestra postura reafirma la idea de que debe existir un espacio formativo para todos aquellos que quieran ejercer la enseñanza y así poder fundamentar nuestro quehacer diario frente a los alumnos o deportistas. Inclusive, esta formación rigurosa incluye desde un taller extracurricular en una escuela estatal o privada hasta aquel que desea desempeñarse como un entrenador deportivo de alto rendimiento. Nuestros alumnos o deportistas deben tener la seguridad que quienes les enseñan conocen y poseen un bagaje de saberes y habilidades que los hacen especialistas y educadores en el sentido amplio del término. Los saberes transmitidos de maestro a alumno o de entrenador a deportista, no buscan la formación de instructores del arte marcial o técnico deportivo respectivamente, sino que cada uno cumpliendo su rol en ese espacio simbólico llamado clase o sesión, logrando cumplir los objetivos en cada ámbito y contexto, ambos coincidirán en un fin: la formación integral de un buen sujeto-ciudadano para la vida.

 

Referencias bibliográficas

  • – Akilian, F. (2009) Taekwondo Olímpico. Enseñar el arte de jugar el deporte. Buenos Aires. Ed. Kier.
  • – Artes Marciales. Enciclopedia práctica (1981). Ed. Nueva lente. Madrid
  • Contreras Domingo J. “De estudiante a profesor. Socialización y enseñanza en las prácticas de enseñanza”, en Revista de Educación N°282, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1987.
  • – Documento “Lineamientos Curriculares Nacionales para la Formación Docente Inicial” en Instituto Nacional de Formación Docente, Ministerio de Educación de la Nación, Buenos Aires, 2007.
  • – Gvirtz, S., Palamidessi, M. (1998) El ABC de la tarea docente. Buenos Aires. Ed. Aique.
  • – Gvirtz, S., Abregu, V., Grinberg, S. (2007) La educación de ayer, hoy y mañana. El ABC de la Pedagogia. Buenos Aires. Ed. Aique.
  • – Marcelo, C. y Vaillant, D. (2015) El A, B, C y D de la formación docente. Madrid. Narcea Ediciones.
  • Martinez Guirao, J. (2013) Una etnografía de las artes marciales. Procesos de cambio y adaptación cultural en el Taekwondo. Alicante. Ed. Club Universitario.
  • – Schön, D. (1992) La formación de profesionales reflexivos. Barcelona. Ed. Paidos
  • – Tardif, M. (2004) Los saberes del docente y su desarrollo profesional. Madrid. Ed. Narcea

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